1- “La canción del Pirata”, Fernando Quiñones.

Una novela escrita en los años 80, pero basada en 1682. Este libro es un clásico gaditano donde su autor, también gaditano, rescató la tradición de la novela picaresca, para escribir sobre una de las épocas más atractivas y apasionantes de nuestra historia, el contacto y comercio con el nuevo mundo, América (“Las Indias, por aquella época).

El libro cuenta la historia de Juan Cantueso y de cómo, entre Enero y Junio, su espíritu aventurero lo lleva a aliarse con un pirata portugués, un militar francés, viajar a las Indias, Venecia, Sevilla y terminar preso en Cádiz.

2- “Los aires difíciles”, Almudena Grandes.

La autora habla de Cádiz y sus rincones como si hubiese nacido aquí. Conoce los detalles y los por qués de nuestros vientos. Una enamorada de Nuestra tierra, como ya deja ver en otra de sus novelas “Nubosidad Variable”.

En este libro, Almudena Grandes relata la historia de Juan Olmedo y Sara Gómez, dos extraños que se instalan a principios de agosto en una urbanización de la costa gaditana dispuestos a reiniciar sus vidas. Como el poniente y el levante, esos aires difíciles de la costa atlántica, sus existencias parecen agitarse al dictado de un destino inhóspito, pero ellos han decido encauzarlo con voluntad férrea a su propio favor.

3- “Las tres muertes de Fermín Salvochea”, Jesús Cañadas.

Una novela sencilla de leer y con numerosas referencias a Cádiz, que harán sonreír a la gente de la ciudad y aprender de ella a quienes no lo son.

Historias y leyendas mezcladas con el pensar de la gente pudiente del siglo XIX y XX: ”

En marzo de 1873, recién instaurada la Primera República, Fermín Salvochea tomó posesión del cargo de alcalde de Cádiz. Siguiendo su espíritu anarquista, adoptó una serie de medidas polémicas que le granjearon la simpatía de los pobres al mismo tiempo que la animadversión de las clases pudientes y del clero. Una de esas medidas fue el desahucio del Convento de la Candelaria. Esto es Historia. El resto de lo que contienen estas páginas podría no serlo.”

4- “Cenizas de plata y sangre”, Almudena Arteaga.

Un libro que la escritora “le debía a Cádiz”. Cuando la Madrileña se mudó a Cádiz se dio cuenta que vivía en el epicentro de una tragedia y quiso saber más. Ésto le dio pie a escribir una novela:

Cádiz, 18 de agosto de 1947. La terrible explosión de un polvorín de la Armada envuelve la ciudad en una inmensa bola de fuego y destrucción. Calles enteras son reducidas a escombros y cenizas. Mueren ciento cincuenta personas y hay más de cinco mil heridos. ¿Accidente o sabotaje? El gobierno, en plena posguerra, echa tierra sobre la tragedia y el misterio sobre la explosión de Cádiz perdura aún en nuestros días. Almudena de Arteaga ha investigado a fondo y ha descubierto viejos documentos que le han dado la pista para reconstruir lo que realmente pudo ocurrir…

5- “Las niñas de Cádiz”, David Monthiel.

Este novelista Gaditano, ha decidido romper con los mitos que se tienen sobre Cádiz y sus mujeres, entre otros. Un Cádiz que, año tras años, recibe visitantes de todas las partes del mundo:

Un road trip por la costa gaditana a través de los tópicos del paisaje y el aclamado paraíso turístico, en el que Bechiarelli, un detective de Cádiz que investiga una desparición, se encontrará con neojipies, permacultores, catedráticos yanitos, inmigrantes, angangos y toda fauna veraniega, hasta saber la verdad en las oscuridades de la Costa de la Luz. El verano de Cádiz es el escenario de la segunda entrega de las aventuras de Rafael Bechiarelli. con sus aciertos y sus lacras, en la que se habla de viajeros románticos y sus mitos sobre la ciudad, mujeres fatales, filántropos y buscavidas.