… se hacen las gaditanas tirabuzones.

Ya se lo cantaba Lola la piconera a los franceses que intentaron invadir la ciudad de Cádiz durante la guerra de la independencia española contra el ejército de Napoleón.

Y es que si de algo presumimos con orgullo en esta ciudad es de la victoria sobre los franceses cuando éstos intentaron asediarla en 1810. Aunque no nos lo pusieron fácil. Estuvieron 2 años acampados, cercando las ciudades de Cádiz y San Fernando, bombardeando una ciudad superpoblada debido a los refugiados de guerra de toda España.

De hecho, a día de hoy aún conservamos nombres, historias y canciones de aquella época. Por ejemplo, “el pinar de los franceses”, en Chiclana de la frontera, que fue uno de los sitios elegidos por el ejercito de Napoleón para acampar. O la historia de Lola “la piconera” y sus canciones, o el por qué del origen de la “tortilla francesa“.

Pero sobre todas las cosas, lo que conservamos con más orgullo es que, tras un intento de conquista, lo que nació fue un escrito a la libertad. Fue aquí, en la ciudad de Cádiz, donde se firmó la primera Constitución española. La Pepa. Llamada así porque fue firmada el 12 de marzo de 1812, el día de San José.

La constitución más moderna de aquella época. La que eliminó el absolutismo del rey, abolió la esclavitud y dio derechos básicos a los ciudadanos (si, en masculino. Era moderna, pero no para tanto). La que creó la democracia. El ejemplo de siguientes constituciones de Europa y de las Américas (¿os suena Simón de Bolivar?)

Poco se habla de esta constitución y de la gente de Cádiz, que fueron los verdaderos héroes y heroínas de ese momento histórico. Una constitución que fue maltratada y que duró poco más de dos años, cuando el rey Fernando VII la derogó para su propio beneficio y disolvió las cortes. Si, después de todos los esfuerzos del pueblo y de su lucha, el rey prófugo que se escondió cuando metió la pata tras tragarse la mentira de Napoleón, decidió volver a su totalitarismo (qué pronto se olvidan las cosas cuando conviene, eh? Si lo llegamos a saber nos quedamos con el Gabón comiendo Baguettes). Una constitución a la que políticos contrarios a la libertad quisieron usar el grito de la ciudadanía celebrando la libertad de manera peyorativa para señalar aquellas situaciones irresponsables o despreocupadas.

Pero ese grito seguirá retumbando con orgullo para celebrar las ideas de libertad y justicia social.

¡VIVA LA PEPA!